Se expresaba con la seguridad con la que habla un tipo cuando es un verdadero hijo de puta. La mezcla de olor a distintos vinos que presentaba, hacía pensar que tenia una borrachera magnánima, sin embargo, en ningún momento de nuestra charla perdió ni por un segundo la elegancia.
Recuerdo que me hizo sentir un estúpido 7 veces, 2 hablando sobre música, 1 vez sobre mujeres y las 4 restantes en debates pseudo filosóficos varios. Mientras me servía más vino, me trataba de mogólico, de retardado social, de inseguro y de maricón, me escupía odio con tanta firmeza que empecé a a creerle admirado cada palabra
Seguí tomando, pero solo porque el me seguía sirviendo, no quería que a la lista de insultos se agregue el de "débil", o peor aún, que se refuerce el mote de "maricón", hasta que en un momento: Oscuridad. Desperté a las horas, luego de corroborar que estoy en mi casa veo al fondo y esta Romina, me mira sentada desde lejos y me dice: "Si te volves a comportar como un imbécil como anoche, no te vuelvo a traer a tu casa, te dejo tirado, que te maten"
miércoles, 28 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
Jodido llegar a la oscuridad por culpa de un imbécil menos imbécil que vos, y que al otro día tu superhéroe te corrobore que si, sos más imbécil que el otro, y vos, encima y con resaca, pensando que el imbécil número dos, está corroborando que sos un débil.
Publicar un comentario en la entrada